Champagne-Ardenne: paisaje de creta y cultura del champán
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Paisaje de creta y cultura del champán
Champagne-Ardenne se descubre a través de su paisaje de creta y la cultura del champán. Las laderas, las casas y las bodegas de Champaña forman un paisaje agroindustrial sobre un suelo blando de creta. Los viñedos proporcionan la base de la producción; los pueblos y las ciudades concentran la elaboración y el comercio. Así, el paisaje, el tejido urbano y el uso económico están estrechamente relacionados. En su viaje, merece la pena no contemplar los viñedos de forma aislada: la arquitectura y los espacios subterráneos también muestran hasta qué punto el suelo de creta está vinculado a la producción de champán.
La creta bajo la superficie
El sustrato de creta está relacionado con los viñedos, es fácil de excavar y se refleja en la arquitectura local. Las antiguas canteras de creta galorromanas y medievales cerca de Reims, así como las cuevas excavadas en Épernay y en las laderas, conforman un paisaje subterráneo excepcional. Bajo la colina de Saint-Nicaise, en Reims, se extiende una red de cuevas y túneles excavados en canteras medievales de creta. En Épernay, las bodegas situadas bajo la Avenue de Champagne albergan más de dos millones de botellas.
Viticultura y lugares singulares
La producción de champán combina una planificación urbana funcional, una arquitectura prestigiosa y un patrimonio subterráneo. Desde las históricas laderas de Hautvillers, Aÿ y Mareuil-sur-Aÿ se exporta vino de forma ininterrumpida desde hace al menos cuatro siglos. Hautvillers está considerada la cuna del champán y está estrechamente vinculada a Dom Pérignon. A finales del verano, las bodegas ofrecen una visión del proceso de elaboración del vino, mientras se vendimian las uvas a mano. En Aÿ, Pressoria ofrece una experiencia sensorial inmersiva.
Patrimonio arquitectónico y memoria
Los temas culturales van más allá de la viticultura. Châlons-en-Champagne ofrece lugares de interés patrimonial como la colegiata de Notre-Dame-en-Vaux, el Château du Marché y puentes de piedra. El monumento a las batallas del Marne en Dormans incluye un osario donde reposan los restos mortales de alrededor de mil soldados. El Village Musée du Der conserva la historia de los habitantes, los pueblos y el patrimonio local de la época anterior al llenado del lago.
Paisajes, rutas y tren
El paisaje cambia entre bosques, viñedos y llanuras, así como entre pueblos, ciudades, lagos y ríos. Cinco circuitos turísticos señalizados suman más de 600 kilómetros. Algunas rutas pueden cambiar; por eso, compruebe el recorrido correspondiente antes de planificar. La ruta turística por el valle del Marne va desde Épernay, al este, hasta más allá de Château-Thierry, al oeste. La línea ferroviaria Bulles ofrece otra forma de orientarse: conecta Reims y Épernay atravesando la Montagne de Reims y hace paradas en pueblos durante el trayecto. Compruebe los horarios y las paradas antes de viajar.
Sabores regionales y elección de hotel
Entre los sabores regionales se encuentran los bizcochos rosados de Reims, que tradicionalmente se comen con champán o se mojan en vino de Bouzy. Los tapones de chocolate están rellenos de licor Fine-Champagne. Si encuentra una oferta concreta, compruebe que su ubicación se ajuste a los lugares y planes que haya elegido.
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