Corro entre molinos, necrópolis y rutas de cuevas
Alojamientos en Corro
Corro reúne varios destinos concretos para un viaje: el molino de Solapeña, la necrópolis de Santa Lucía-Santa Olalla y la iglesia de San Miguel. A ellos se suman las rutas de cuevas del valle de Valdegovía. Las visitas a la localidad y las rutas regionales ofrecen distintos enfoques, desde la historia de la arquitectura hasta las tumbas excavadas en la roca.
Lugares de interés cultural y necrópolis en Corro
El molino de Solapeña está inscrito en el Inventario General del Patrimonio Cultural Vasco como bien cultural de la categoría de Monumento. Por ello, forma parte de los lugares de interés cultural reconocidos de Corro. Las cuevas artificiales de la localidad también se cuentan entre los restos históricos conservados más interesantes del municipio de Valdegovía.
La necrópolis de Santa Lucía-Santa Olalla data de la Alta Edad Media y comprende alrededor de treinta tumbas antropomorfas excavadas en la roca. Aquí, «antropomorfo» describe la forma de las tumbas, que recuerda a la figura humana. La cifra es aproximada: indica la magnitud del conjunto, no un recuento exacto.
Un panel informativo señala la necrópolis. Se accede a ella por un camino ancho, delimitado de forma rústica con trozos de troncos de árbol. Conviene comprobar el estado del camino en el lugar. Para orientarse en coche: desde Villanueva de Valdegovía, toma la A-2622 en dirección a Bóveda. La necrópolis se encuentra a la derecha, unos 150 metros antes del desvío a Corro. Se puede aparcar junto a unos contenedores de basura; comprueba de nuevo esta posibilidad concreta antes de viajar.
Rutas de cuevas en el valle de Valdegovía
El GR 1 ofrece en el valle una ruta lineal de diez kilómetros hasta las cuevas eremíticas de la zona, que son hasta dieciséis. Entre los ejemplos mencionados están las cuevas de Villanueva de Valdegovía, Tobillas, Corro y Pinedo. Hay también otro recorrido lineal de cinco kilómetros que lleva a cuevas de Pinedo, Corro y Tobillas. Así se pueden comparar las dos distancias indicadas: diez kilómetros para la ruta del GR 1 y cinco kilómetros para el tramo más corto.
Además, una ruta de cuevas lleva a cuevas artificiales conservadas en San Martín de Valparaíso, Corro, Pinedo y Tobillas. Otra opción para orientarse en el valle es desplazarse en coche a las distintas localidades y, desde allí, continuar a pie hasta las cuevas correspondientes.
La iglesia de San Miguel y un conjunto de 1887
La iglesia de San Miguel ofrece otro punto de referencia arquitectónico en Corro: su pórtico abierto está adosado al muro de la iglesia y se construyó en 1886. Se accede a la iglesia por una escalera empinada; ten en cuenta esta circunstancia al planificar la visita.
En Corro, un conjunto formado por una fuente y un abrevadero lleva grabado un año. Junto con el pórtico y el molino, añade a las cuevas y la necrópolis detalles arquitectónicos de otro contexto. Así, quienes visitan Corro pueden fijarse tanto en los lugares rupestres como en las construcciones y los años que se conservan en ellas.
Descubre otros destinos: Zambrana, Manurga, Lukiano, Leza, Barrón, Pinedo, Elciego, Gopegi
Consulta la información general del viaje: Álava.