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Binissafuller: playa, senderos costeros e historia talayótica

Alojamientos en Binissafuller

2 adultos · sin niños · 1 habitación
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Binissafuller combina un pequeño tramo de costa con senderos para pasear y un pasado talayótico de gran riqueza. Por eso, al elegir su destino, puede tener en cuenta tanto el paisaje de Cala Binissafúller como las etapas del Camí de Cavalls y el Poblado Talayótico de Binissafullet. Cada lugar y tema ofrece distintos puntos de referencia para planificar su estancia.

Costa y zona de baño

Cala Binissafúller está junto al núcleo de Binissafúller y mide 55 metros de largo por 30 de ancho. Sus aguas claras y poco profundas cubren una zona de arena y praderas de posidonia. Desde la línea de costa se divisa el Illot de Binissafúller.

La zona de baño, delimitada con boyas, es adecuada para practicar deportes acuáticos como paddle surf y kayak. Si tiene previsto realizar estas actividades, tenga en cuenta las condiciones estacionales y compruebe con antelación si hay equipamiento disponible. Así podrá planificar adecuadamente su tiempo junto al agua, sin limitar la visita a la bahía únicamente al baño.

A pie por el Camí de Cavalls

La etapa 18 del Camí de Cavalls va de Binissafúller a Punta Prima y tiene algo más de ocho kilómetros. El tramo entre estos dos lugares es llano y de dificultad baja. En esta etapa, los senderistas recorren un camino peatonal y un tramo de 523 metros que comparten con ciclistas, antes de que la ruta descienda hacia la Platja Binissafúller.

Otra etapa del camino, la etapa 17, termina en Binissafúller, al comienzo de la Avenida Platja Binissafúller. Antes de salir, consulte la información actualizada sobre la ruta, especialmente si va a desplazarse a pie o en bicicleta. Así podrá tener en cuenta la descripción de las etapas al planificar su recorrido, sin deducir de ella un tiempo concreto de caminata.

Historia talayótica en el lugar

El Poblado Talayótico de Binissafullet conserva un recinto de taula, varios talayots, una sala hipóstila y algunas viviendas. El poblado estuvo habitado desde el siglo X a. C., con especial intensidad en los siglos IV y III a. C. Es posible que la ocupación continuara hasta la época musulmana. El talayot central, de planta circular, mide 15 metros de diámetro y 2,8 metros de altura. Sus dimensiones permiten hacerse una idea del tamaño de una de las construcciones conservadas.

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En la sala hipóstila oriental se conserva parte de la cubierta, sostenida por tres grandes pilares. El recinto de taula fue restaurado en 1992 y reconstruido en su ubicación original. Los hallazgos completan la imagen del lugar: durante las excavaciones aparecieron ánforas púnicas y huesos de animales cerca de un hogar. Estos hallazgos podrían apuntar a un ritual de los siglos IV o III a. C. relacionado con animales y la agricultura. El perímetro de protección del poblado quedó delimitado definitivamente en 2004.

Huellas de la pesca en la costa

El pasado marítimo también está presente en Binissafúller. Frente al pequeño puerto pesquero hay antiguas casetas de pescadores con paredes encaladas de blanco y puertas turquesas. Estas casetas, conocidas como Caseta de vorera, se distribuyen alrededor de un promontorio rocoso junto a los Illots de Binissafúller y Sa Barca, y se utilizaban para la pesca. La etapa 18 del Camí de Cavalls pasa por un puerto pesquero de Binissafúller. Así, al recorrer el camino costero también podrá conocer las huellas tradicionales de la actividad pesquera.

El paisaje cultural incluye asimismo la Talaia de Binissafúller, declarada bien de interés cultural del municipio de Sant Lluís. Junto con el poblado arqueológico y las casetas de pescadores, ofrece otra perspectiva del patrimonio cultural que, además de la costa y los senderos, influye en la elección del viaje.

Descubra otros destinos: Binibèquer, S'algar, Punta Prima.

Consulte la guía de viaje general: Sant Lluis.

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