Ausejo: iglesias, castillo y paisaje a lo largo del año
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Ausejo se descubre especialmente a través de sus iglesias, los restos del Castillo y los cambios del paisaje agrícola. Los edificios narran distintos siglos; las fiestas y el mercado ofrecen fechas concretas para planificar el viaje. A esto se suma un paisaje vitivinícola cuyo aspecto cambia con las estaciones.
Iglesia y castillo: huellas de distintas épocas
La Iglesia parroquial de Santa María data del siglo XVI. Tras los daños causados por el terremoto del 18 de marzo de 1817, fue reconstruida hacia 1840. Además, después del seísmo se utilizó piedra del Castillo de Ausejo para reparar la iglesia parroquial. En su interior, la iglesia conserva obras barrocas, clasicistas y romanistas de los siglos XVII y XVIII. Por tanto, su construcción, reconstrucción y patrimonio artístico corresponden a distintas etapas históricas.
En la colina sobre la que se extiende Ausejo se pueden ver dos torres redondas y algunos tramos de muralla del Castillo de Ausejo. La colina también cuenta con un sistema ramificado de bodegas y cuevas tradicionales, que en otro tiempo estuvieron habitadas. Así, los restos visibles del castillo conviven con testimonios de antiguas formas de vida y actividad económica.
Ermitas e historia de la construcción
La Ermita Virgen de la Antigua se encuentra a dos kilómetros del centro del pueblo. El edificio barroco data del siglo XVII, mientras que la imagen venerada es una escultura gótica del siglo XIV. Por tanto, la imagen es más antigua que la ermita. La combinación de épocas y estilos sitúa a la ermita en un lugar singular desde el punto de vista de la historia del arte.
La Ermita del Crucifijo tiene una historia constructiva diferente. Originalmente, era una construcción en forma de cruz del siglo XVI, con cuatro contrafuertes y una bóveda de crucería estrellada sostenida por arcos de medio punto. Las nervaduras de una bóveda de este tipo se disponen en forma de estrella; en este caso, descansaba sobre arcos de medio punto.
Las estaciones en el paisaje agrícola
El paisaje alrededor de Ausejo también cambia a lo largo del año. A finales del invierno florecen los almendros, mientras los campos de cereal están verdes. En primavera destacan los jardines llenos de color y los frutales. En verano, los campos de cereal se tiñen de dorado; en otoño, álamos ocres se alzan junto a viñedos verdes y rojizos. Quienes estén sopesando distintas fechas para viajar encontrarán diferencias claras entre la floración, los campos verdes, los tonos dorados del verano y los colores otoñales.
El cultivo de la vid también forma parte de la comercialización local: una parte de la cosecha de uva de Ausejo se comercializa a través de la bodega cooperativa San Miguel. Así, los viñedos del paisaje se vinculan de forma concreta con la producción local de vino.
Fiestas, camino de peregrinación y mercado semanal
Entre las tradiciones locales que se repiten cada año figuran dos fiestas con fechas establecidas. El 3 de mayo se celebra en Ausejo una romería a la Ermita de la Virgen de la Antigua, con la bendición de los campos. El 24 de junio, Ausejo celebra la fiesta de San Juan en el barrio de Parramera, con las tradicionales hogueras de San Juan. Consulta localmente las fechas de las fiestas antes de viajar. Además, el Camino Jacobeo del Ebro atraviesa el término municipal de Ausejo.
Todos los miércoles por la mañana se celebra en la plaza del pueblo un mercado con puestos de productos frescos, artículos para el hogar y ropa. Como el calendario semanal puede cambiar, consulta localmente el día de mercado antes de viajar. De este modo, el mercado y las fiestas ofrecen referencias concretas para planificar las fechas, mientras que las iglesias, los restos del castillo y el paisaje muestran el carácter cultural y estacional de Ausejo.
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Para consultar la guía de viaje general: La Rioja.