Descubre La Vall De Gallinera: paisaje, rutas de senderismo e historia
Alojamientos en La Vall De Gallinera
Si buscas un hotel para viajar a La Vall de Gallinera, sus rutas de senderismo, su singular paisaje rocoso y sus lugares históricos pueden guiar tu mirada hacia el valle. La Foradada, un arco rocoso de 737 m de altura, caracteriza la Vall de Gallinera. También hay un juego de luces especial que vincula el paisaje con su historia: cada año, el 4 de octubre, día de san Francisco de Asís, y el 9 de marzo, día de santa Francisca Romana, poco antes del atardecer, la luz atraviesa la abertura de la Foradada e ilumina los restos del antiguo convento franciscano de Benitaia.
Paisaje y miradores
Entre Benirrama, Benialí y Benitaia se extiende la zona de Les Llomes del Xap, con acantilados y salientes rocosos. Por su riqueza florística, la Generalitat Valenciana la declaró microrreserva de flora el 6 de noviembre de 2000. El acceso es difícil. El espacio protegido abarca 4,456 hectáreas; por tanto, su paisaje protegido no debe confundirse con un mirador de libre acceso.
El Mirador del Xap es un punto de referencia concreto desde el que contemplar el valle. Está entre Benialí y Benissivà y se llega por una pista forestal asfaltada y señalizada. El mirador dispone de barandillas de protección y un panel informativo. Desde allí se pueden contemplar la Vall de Gallinera, las sierras de Foradada, de L'Albureca y de L'Almirant, así como La Safor, los pueblos, las zonas de cultivo y la vegetación silvestre.
La topografía agrícola también cuenta la historia del uso del valle: mediante la técnica de la piedra seca, el difícil terreno se transformó en una sucesión innumerable de terrazas y zonas de cultivo. La Bassa de la Llacuna muestra otra forma de paisaje. Esta pequeña laguna, formada por depósitos de arcilla, se encuentra en una depresión, recoge el agua de lluvia y la conserva durante todo el año; su nivel de agua fluctúa.
Rutas de senderismo con distintos perfiles
La Ruta dels 8 pobles conecta las dos fuentes Font de la Mata, situadas en extremos opuestos de la Vall de Gallinera. Se describe como un recorrido sencillo de unos 14,2 km, solo de ida. La clásica Ruta de la Foradada es distinta: empieza en Benitaia, pasa junto al convento franciscano de Sant Andreu y sube hasta la cima por la Cova d'en Moragues. Se indica que esta ruta tiene 9,8 km y una dificultad media. La longitud, el formato del recorrido y el nivel de dificultad son datos concretos que permiten comparar opciones para planificar la excursión.
Las 300 marcas de la Vall de Gallinera ayudan a los senderistas a orientarse durante la ruta; la señalización puede recibir mantenimiento o renovarse con el tiempo. El Passet de Benirrama es el paso natural que conecta Benirrama, en el valle, con la Vall d'Ebo. Quienes se interesen por las plantas encontrarán códigos QR en las señales del itinerario botánico, que enlazan con información sobre las características de cada planta, su época de floración y sus hábitats.
Otros caminos ponen el foco en aspectos distintos. La ruta circular Corrals de la Carroja muestra ejemplos de la vida de los pastores que aprovechaban estas montañas hasta hace aproximadamente medio siglo. La ruta al Castell de Benissili empieza en el pueblo de Benissili, atraviesa olivares centenarios hasta llegar a la carretera comarcal y continúa después hacia el castillo.
Convento, castillo y arte rupestre
El Convento de Benitaia se fundó el 11 de junio de 1611 para los franciscanos descalzos, tras la expulsión de los moriscos, y estuvo bajo el patronazgo del duque de Gandia. Los restos que hoy se conservan del antiguo convento pertenecen al lugar que se ilumina durante el juego de luces de la Foradada. Así, en una fecha concreta coinciden un fenómeno natural y la historia del convento.
El Castell de Benissili conserva las ruinas de la residencia del líder Al-Azraq y se considera el último bastión que se rindió al rey Jaume I. La ruta al castillo complementa esta contextualización histórica con su recorrido: desde Benissili pasa entre antiguos olivares hasta la carretera y desde allí continúa hasta el destino.
El arte rupestre también forma parte del patrimonio cultural del valle. Les Basses del Racó está considerada el barranco más importante de la Vall de Gallinera por los abrigos de arte rupestre que alberga. Uno de estos abrigos se abre hacia el sureste y se encuentra al pie de la Sierra de l'Almirant, a pocos metros del río Gallinera.
Los lugares y caminos descritos ofrecen distintos puntos de partida para planificar el viaje: desde el breve juego de luces de la Foradada hasta los miradores y el paisaje de terrazas, pasando por rutas de senderismo más largas y destinos históricos. Para elegir hotel, puedes decidir primero cuál de estos temas quieres que marque tu estancia.
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Consulta la guía general del destino: Alicante.