Blanca Flor: naturaleza, miel y cultura regional
Alojamientos en Blanca Flor
Blanca Flor se distingue por la apicultura local, los proyectos culturales y la naturaleza de sus alrededores. Destacan especialmente la relación entre la apicultura y la conservación de las zonas boscosas, la miel producida por los ejidatarios y dos referencias culturales y formativas de 2016. En los alrededores también hay canales de manglares, aves migratorias, estromatolitos y humedales.
Apicultura y miel en Blanca Flor
La apicultura sostenible en Blanca Flor respeta los ciclos naturales de producción de las abejas, las fortalece y contribuye a conservar las zonas boscosas. No se utilizan agroquímicos ni fertilizantes. La miel producida por los ejidatarios está libre de sustancias artificiales o químicas.
El centro de acopio de miel Kabin Habin, en Blanca Flor, está destinado a recibir, almacenar, analizar la calidad y comercializar productos apícolas locales.
Cultura culinaria y tejido de hamacas
Blanca Flor fue una de las comunidades incluidas en el proyecto «La cocina tradicional indígena del sur de Quintana Roo», iniciado en 2016. El proyecto buscaba formar a estudiantes de gastronomía de universidades locales en cocina tradicional mexicana y contribuir a la valoración social de este patrimonio cultural. Esta referencia cultural vincula la formación culinaria con el reconocimiento de la cocina tradicional.
Otro tema es el tejido de hamacas: en el marco del programa «Verano Icat 2016», se completó en la comunidad de Blanca Flor un curso de técnicas avanzadas de tejido de hamacas. Así, la formación culinaria y el tejido de hamacas son temas culturales distintos. Los temas culturales remiten a iniciativas concretas de 2016; la apicultura, en cambio, es una práctica permanente.
Naturaleza y paisajes acuáticos de los alrededores
En el extremo sur de la Laguna de los Siete Colores, de camino a la comunidad de Blanca Flor, hay un área natural que los habitantes llaman Santuario de las Garzas o Isla de los Pájaros. Los manglares y los canales de aguas claras caracterizan la zona, que sirve de refugio a miles de aves migratorias. Para llegar al Santuario, se suele salir en lancha o kayak desde embarcaderos cercanos y recorrer canales estrechos bordeados de manglares.
En la zona también hay estromatolitos vivos, considerados formaciones bacterianas únicas con miles de años de antigüedad; en los humedales aledaños habitan cocodrilos y manatíes. La observación de aves también es una actividad de la zona: los guías locales y los habitantes reconocen un lugar como sitio para ello, y en el área hay más de 20 especies de aves.
Otra ruta de los alrededores pasa por los Rápidos de Bacalar, donde el agua fluye con más fuerza y los colores parecen más intensos. Así, los atractivos naturales de Blanca Flor y sus alrededores abarcan desde canales bordeados de manglares y humedales hasta una ruta que atraviesa aguas de corriente más rápida.
Descubre otros destinos: Tulum, Playa Del Carmen, Bacalar, Chumpón, Boloyuc, Majahual, Chetumal, Chunyaxché
Para consultar la guía general de viaje: Quintana Roo.