Coyolar: cestería e historia de una hacienda
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Cestería en Coyolar
En Coyolar, la cestería de Rosibel Montero Badilla es un referente cultural concreto. La cestera, originaria de Coyolar de Orotina, en Alajuela, elabora sus artesanías con bejuco. Junto con su esposo, obtiene el bejuco de las montañas y de una finca de la comunidad de Coyolar. Así, la persona, el material y su procedencia se hacen presentes como aspectos del trabajo artesanal. Si tiene en cuenta las prácticas artesanales locales al elegir un destino, la cestería es un referente cultural concreto.
Rosibel Montero Badilla y su esposo también preparan la materia prima para sus cestas. Este paso del trabajo centra la atención en el proceso de elaboración previo al objeto terminado y complementa la perspectiva sobre las artesanías con el trabajo de la materia prima. Así, además de los productos terminados, también se tienen en cuenta las tareas preparatorias.
Usos y transmisión
En la comunidad de Coyolar, los artículos de cestería se usan como decoración y como macetas, monederos, hueveras y fruteros. Los usos decorativos y prácticos conviven; los objetos también se diferencian por su finalidad. Para los viajeros interesados en la artesanía local, esta variedad concreta su valor cultural: la cestería comprende tanto trabajos artísticos como objetos destinados a distintos usos.
Rosibel Montero Badilla enseñó a tejer cestas a su hija mayor, Rosita, para transmitir los conocimientos del oficio. Esta transmisión familiar complementa la mirada sobre los materiales y sus usos con la cuestión de cómo se transmiten los conocimientos artesanales. Para los viajeros que desean comprender las prácticas culturales también a través de las personas que participan en ellas, la relación de madre e hija mencionada ofrece una perspectiva concreta.
La antigua hacienda
La Casona La Gran Hacienda El Coyolar se encuentra en los terrenos de la antigua La Gran Hacienda del Coyolar. Esta hacienda abarcaba más de 50 fincas y más de 20.000 hectáreas. Se extendía por las provincias de Puntarenas, Alajuela y San José, y durante cierto tiempo fue considerada el latifundio más grande y la hacienda más grande del país. El territorio de la antigua hacienda también incluía la zona que hoy ocupa el Parque Nacional Carara. Estos datos describen distintas escalas: la cantidad de fincas permite hacerse una idea de la división de la propiedad, mientras que la superficie y las provincias muestran su tamaño y alcance. Así, la perspectiva histórica parte de los terrenos de la Casona y conduce a una propiedad que se extendía por varias provincias.
Dos perspectivas sobre Coyolar
También difieren las referencias geográficas: Rosibel Montero Badilla es originaria de Coyolar de Orotina, mientras que la Casona se ubica a nivel de distrito. En cuanto al contenido, la cestería nos acerca a una artesana concreta y a la transmisión de conocimientos dentro de su familia; la historia de la hacienda aborda la evolución de una extensa propiedad rural. Si desea situar Coyolar como destino de acuerdo con sus intereses culturales o históricos, estos temas ofrecen dos perspectivas independientes: una práctica artesanal personal y una perspectiva histórica de gran alcance.
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Para consultar la guía general de viaje: Alajuela.