Ir al contenido

Schernfeld: rutas de aventura y vistas del valle del Altmühl

Alojamientos en Schernfeld

2 adultos · sin niños · 1 habitación
Publicidad · Podemos recibir una comisión si reservas.

En un viaje a Schernfeld, las experiencias en la naturaleza y los temas culturales del destino turístico más amplio de Eichstätt pueden considerarse como distintos focos de interés. En Schernfeld destacan las cuatro rutas de aventura del centro de experiencias forestales y el tramo circular que atraviesa la meseta del Jura. Eichstätt amplía la perspectiva con fósiles, historia de la arquitectura, cultura de jardines y platos regionales. Así, al planificar, puede decidir si quiere centrarse en el paisaje, en explorar por su cuenta o en los lugares de interés cultural.

Rutas de aventura y tramo circular de Schernfeld

Las cuatro rutas de aventura del centro de experiencias forestales de Schernfeld son de acceso libre y se pueden recorrer sin guía.

El tramo circular de Schernfeld recorre la meseta del Jura alrededor de Schernfeld, pasa por la explotación ovina de Eichhorn y llega a Leitenbuck. Esta ladera cubierta de hierba ofrece vistas al valle del Altmühl hacia el sur y a la localidad de Schernfeld hacia el norte. Estas dos perspectivas enfrentan el valle y la localidad y confieren a Leitenbuck un claro vínculo con el paisaje.

Cultura en los alrededores

En los alrededores de Schernfeld, el Museo Bergér de Eichstätt presenta un acuario seco con corales y animales marinos. También hay exposiciones sobre piedras preciosas, minerales y joyas, así como sobre bosques y campos. Los distintos temas combinan naturaleza y cultura de diferentes maneras: el acuario seco se complementa con colecciones de rocas y joyas, además de exposiciones sobre bosques y campos.

En el destino turístico más amplio de Eichstätt

En el Museo del Jura de Eichstätt, la exposición se centra en los fósiles de las calizas de placas de Solnhofen. También se puede contemplar allí el ejemplar original de Archaeopteryx de Eichstätt. Estos dos aspectos conectan la paleontología de la región con un fósil concreto expuesto.

El castillo de Willibaldsburg, en Eichstätt, fue construido en 1355 por el obispo Berthold, burgrave de Zollern, y sirvió de sede episcopal hasta 1725. De este castillo de 420 m de longitud se conservan murallas y bastiones, el arsenal, la puerta cubierta de 63 m de longitud y el edificio Gemmingen con sus dos torres. En conjunto, estas construcciones muestran distintas partes del recinto histórico: las fortificaciones conviven con edificios y con la imponente puerta cubierta.

Publicidad

En el castillo de Willibaldsburg, en Eichstätt, también se encuentra el jardín de los bastiones, de 1.500 m². Allí, el Hortus Eystettensis, destruido durante la Guerra de los Treinta Años, volvió a cobrar vida 400 años después. Los visitantes pueden conocer en el jardín muchas de las especies vegetales originales. Así, el jardín añade un foco botánico propio a la historia arquitectónica del castillo.

La plaza de la catedral se encuentra en el suelo habitado más antiguo de la ciudad de Eichstätt. Los platos regionales también forman parte de los atractivos culturales: varias veces al año, los restauradores de Eichstätt participantes en la iniciativa Genuss-Wirte ofrecen platos especiales bajo el lema «Eichstätt kocht...», entre ellos, por ejemplo, sabrosos platos de cordero de Altmühltal.

El sendero de los fósiles de Eichstätt ofrece otra conexión con la naturaleza. Es una ruta circular de dificultad media, de 9 km, apta para familias. De este modo, complementa las rutas de aventura de acceso libre de Schernfeld con una opción de recorrido descrita de otra manera dentro del destino turístico más amplio.

Descubre otros destinos: Oberdolling, Großmehring, Mörnsheim, Gaimersheim, Eichstätt, Kinding, Dollnstein, Altmannstein

Publicidad · Podemos recibir una comisión por las reservas.

Ir a la guía general del viaje: Eichstätt.