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Altenburg: rutas celtas, Schanz y puentes

Alojamientos en Altenburg

2 adultos · sin niños · 1 habitación
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Altenburg combina la historia de los asentamientos de finales de la época celta con rutas y edificios históricos. El protagonista es el oppidum de Altenburg-Rheinau, situado en la península de Schwaben, rodeada por el Rin. Durante su estancia en Altenburg, puede elegir entre distintos enfoques: la historia arqueológica, una ruta cultural por edificios y plazas, o una ruta de senderismo con una distancia indicada y un tiempo aproximado. Los siguientes lugares destacados le servirán de guía para buscar un hotel en Altenburg que se ajuste a sus intereses.

Huellas celtas en Schanz

En el extremo sureste del pueblo de Altenburg se encuentra Schanz, una muralla defensiva de unos 800 metros de longitud. Delimita por el lado del interior el oppidum de Altenburg-Rheinau, de finales de la época celta. El oppidum se encuentra en la península de Schwaben, de 233 hectáreas, rodeada por el Rin. En el siglo I a. C. fue uno de los asentamientos de gran tamaño más importantes de finales de la época celta al norte de los Alpes. Los hallazgos arqueológicos revelan actividades comerciales, metalúrgicas y de acuñación de moneda en el asentamiento. La muralla y los hallazgos muestran dos aspectos distintos del oppidum: su delimitación respecto al interior y las actividades que tenían lugar en el asentamiento.

Rutas por Altenburg

La ruta cultural de Altenburg es un sendero que pasa por edificios y plazas importantes; sus 18 paradas incluyen, entre otros lugares, Schanz, St. Jakobus, el puente de Rheinau y el puente romano. Así, a lo largo del recorrido se reúnen referencias arqueológicas, eclesiásticas e histórico-arquitectónicas. La ruta circular celta tiene 8,8 kilómetros y se puede recorrer a pie en aproximadamente dos horas y media. Comienza en la plaza del pueblo de Altenburg, cruza la frontera estatal junto a la presa de la central hidroeléctrica de Rheinau y regresa a Altenburg por el puente aduanero de Rheinau. Las 18 paradas caracterizan la ruta cultural, mientras que los 8,8 kilómetros y el tiempo aproximado de dos horas y media a pie marcan el marco temporal de la ruta circular celta.

En el destino turístico más amplio de Jestetten, diez paneles a lo largo de la ruta circular celta informan sobre distintos aspectos del oppidum y la vida en él; dos de los paneles están en Rheinau. La ruta se inauguró el 27 de septiembre de 2025.

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Puentes con historias diferentes

El puente de Rheinau es un puente cubierto de madera entre Altenburg y Rheinau. Tras varios meses de obras de renovación, se volvió a inaugurar solemnemente en 1988. No debe confundirse con el puente de Volkenbach, conocido como puente romano: se construyó en 1696; en 1770 se prohibió su uso después de que se descubriera que sus cimientos estaban dañados. Las obras de reparación y conservación de 1892, 1937/38 y 1966 alteraron mucho las ruinas. El sendero junto al puente romano sigue siendo una importante conexión peatonal. Ambos puentes son paradas de la ruta cultural, pero cuentan historias de construcción diferentes.

St. Jakobus en la ruta cultural

La primera piedra de la actual iglesia de St. Jakobus, en Altenburg, fue colocada en 1711 por el abad Gerold II de Zurlauben. En 1961, la iglesia volvió a renovarse y adquirió su aspecto actual. Como una de las 18 paradas de la ruta cultural, St. Jakobus complementa Schanz y los puentes con un punto de referencia relacionado con la historia eclesiástica.

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Volver a la guía general del viaje: Waldshut.

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